sábado, 11 de septiembre de 2010

Charles Baudelaire

Por Santiago Ocampos

En su seriedad la simetría, la conjetura de un sueño, de una particular forma de ensayar la literatura, el poeta, el albatros, el hombre perseguía en su jardín a las musas, a las poesías tanteando a oscuras la luminosidad de una piel estrellada contra las rocas como un oleaje dulce, enorme como su pensamiento, francés, caballero, letrado elegido, selecto, representante del final, actor, dramáticamente perfumado por la tierra, por la carta natal, ángel del infierno, tiniebla, escrito bajo la disciplina de la magia, de la metáfora eterna, palabra larga de rezo infinito, lluvia, puro retrato, afiche de taller literario de estación de tren abandonada, poeta del sacrificio, borrador gramatical, Eneas, Virgilio francés, estigma, gracia, las vírgenes desnudas pasan por su boca de pólvora, omnipotencia de sus propios dioses inventados, relato de una calle francesa, noble, encuentro de poetas de provincias, artilugio antiguo, crónica napoleónica anotada en la humedad de un libro viejo, referente multifacético, hechicero de Atenea, brujo, condenado a la hoguera por sus contemporáneos, fatiga incansable, escritor predestinado a la nada, foto de una época, decadente, impropio, espejo, fantasma, adverbio del verbo, raíces subterráneas de una época por nacer, abrazo del espacio invisible, marejada, lengua enamorada de sí misma, estampida, escuela, moderno, gigante sin sueño, sin fisuras, pared blanca de bar de mala muerte, bosque, símbolo, pájaro, amor de Swan, caricia de Madame Bovary enhebrada por los dedos de Flaubert, obediencia, estoicismo de Adriano, pulcritud, extranjero, peregrino, aburrido, figura repetida, francés, náusea, revolución de palabras ametralladas en un pelotón de fusilamiento a la manera de Goya pero en una noche de inspiraciones humilladas, nata dura de una taza de leche, imagen del imposible, soñador, vuelco a la realidad, letargo, bostezo profundo, maldito, ególatra, único, joyceano por asociación, freudiano, pálido, enviado, estrella, azúcar, café de una tarde de Buenos Aires, clásico, cita impostergable, murmullo, gentío de un mercado de Rabelais, Paris debajo de Troya, ícono de una generación, índice de un intelectual, agüero insustituible, violento, fugaz, trueno, campo semántico del delirio, equilibrio de una nube gris que no lloverá, ciudad romana cedida a los bárbaros, bizantino, ilusión, teatro griego vacío del siglo veinte, huella, pisada, río indescifrable, hombre, albatros, Charles Baudelaire.

3 comentarios:

Soy beatriz dijo...

Hola querido Santiago, me emocioné al ver el título del Post, ya que fue uno de los escritores que leí en mi adolescencia-juventud, junto con Walt witman.
Y te felicito por la forma de describirlo, tengo problemas de memoria, pero me queda la sensación de haber leído a un escritor, tumultuoso, apasionado, rey de las metáforas.
Un torbellino, recreado maravillosamente por tus letras. Mis felicitaciones Santiago. Un beso grande.

Lasosita dijo...

Qué maravillosa manera de expresar la esencia, el ser, y las letras de tan grande escritor!



Un placer leerte, desde Galicia...!

quetzalina dijo...

Buscó en caminos errados la honestidad que la sociedad visible no le ofrecía. Releyendo su obra al auspicio de este blog, rescato para mí palabras que expresan el asco que le producia la hipocresía. Baudelire dice de un señor aristócrata que lo vitupera= "su moral es tan ambigüa como la de la prostituta que una vez llevé de visita al Louvre y se ruborizaba ante la desnudez de las estatuas hallándolas indecentes" Gracias Serafo por ayudarnos a recorrer estos escritos tan sabios.