domingo, 3 de julio de 2011

Te conocí (Parte primera)

Por Santiago Ocampos


Te conocí. El cuerpo llevabas vestido de palabras. De poesía. De colores. Los ojos hinchados de llorar. Te conocí por dentro. Profunda. Salivada por la luz del amanecer. Entre las manos el amor. Como una ofrenda llevabas el amor. Al banquete de la filosofía diaria. Llevabas el amor en la poesía. En el hecho literario provocado. Remolino de río. La caminata prolongabas por encima de los libros no escritos. Las orillas del tiempo concluían a tiempo. Marchabas a pie por la superficie del deseo.

Te conocí porque seguías al sol. Porque tu dibujo tenía garabatos amarillos. Flores. Ventanas. Comprometías la ternura a lo mío que te correspondía. Amante de la soledad. Pájaro de la suerte. Te metías en el recuerdo, en las tramas del pasado. Bebían tus flores la pobreza de mi inspiración. No escribías porque lo haría yo mañana. Y esperabas. Mediodía. Te impregnabas con las palabras. Te volvías una de ellas. Viajabas. Te volvías una mujer al acercarte al vacío de mi noche. A mi poesía. A mi Buenos Aires. Entrabas sin pedir permiso. Riéndote. Como siempre. Como si ayer hubiera sido siempre. Detenías tu queja. Escondías tus pentagramas en el tiempo. Punteabas la guitarra.

Te derramabas con la música. Te volvías maga. Le ponías alas a los segundos. A los segundos que dejaban de existir. Que no fueron. Perdidos segundos en el tejido de tu piel por el reclamo de una noche de invierno. Se volvía ya largo el futuro invierno. Se volvía un pretexto y la palabra intentaba soportar la luz. El verso espontáneo. Costaba poner hora a tus encuentros. Tu inagotable trajinar por mis recuerdos. Te volvías lluvia o cielo o no recuerdo aún. Una metonimia de la soledad la memoria de tu caricia. Un ocaso ya. Una proximidad. Un acto de justicia.

6 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Sublime evocación, con el encanto propio de los que saben y sienten mucho. Maravilloso. Un abrazo.

Santiago Ocampos dijo...

gracias alma

Rayuela dijo...

puedo comentar!
me encantó tu narrativa, tus oraciones cortas, tus "puntoseguido"...es muy particular.
el relato es delicioso, espero la segunda parte.

un beso*

Anónimo dijo...

la verdad, una cagada. cuántos deberían dejar de escribir...

Santiago Ocampos dijo...

jajajajajajaja que mala onda che!!!!! no lo puedo tomar en serio de esta forma

Jose_Kunita dijo...

HOLA, SANTIAGO. SI NO TE IMPORTA, VOY A SENTARME EN LA PLATEA DE TUS SEGUIDORES PARA PODER VER MÁS DE CERCA LO Q’ TIENES PARA DECIR ..

P.D. EL PRÓXIMO 31 DE OCTUBRE TE ESPERO EN “EL HECHIZO” ;)
SALUDOS..